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"El origen de Carlos Gardel ¿Uruguay o Francia?
Cuando Gardel
vivía, la opinión u En una carta que emitió en París el 16 de marzo de 1931, y que fue expuesta antiguamente en el Museo del Tango, también se reconoce uruguayo.
Por su parte, alguno de los
documentos que de él se conservan (en vida tuvo varios,
generalmente simultáneos y falsos) hacen constar la misma
circunstancia: su Libreta de Enrolamiento Argentina (1ºa
división, distrito militar Nº 2, oficina enroladora de la
sección 10º, matrícula individual Nº 236.001), lo declara nacido
en Tacuarembó, el 11 de diciembre de 1887. En el Registro de Extranjeros de Buenos Aires se asienta, el 8 de octubre de 1920, su nacionalidad uruguaya, diciéndose nativo del lugar y fecha precitados e hijo de Carlos y María Gardel.
El 1º de marzo de
1923 pide la ciudadanía argentina, en un documento en que declara
ser uruguayo. Los mismos datos constan en su cédula de identidad
argentina, extendida por su amigo el comisario De Santiago, y
que lleva el Nº 218.125. La ficha de la oficina enroladora ya
citada, de fecha 21 de junio de 1927, repite, naturalmente, los
datos de su libreta de enrolamiento.
Más sorpresiva es la demora con la que ese testamento llega al
público, tres meses después del accidente. En la testamentaria
de Gardel interviene el juez civil Horacio Dobranich, quien, de
acuerdo a lo dispuesto en el Código Civil, manda a protocolizar
el testamento. Esto significa que se abre el sobre que lo
contiene, en cuyo exterior deben estar las firmas de los
testigos, quienes deben certificar la autenticidad de la firma
del testador. Si los testigos lo afirman y el texto del
testamento cumple con las formas de la ley (estar escrito y
fechado de puño y letra del testador), la protocolización está
lista, y el escribano que el juez designa copia el texto y lo
incluye en una hoja de su protocolo. En el caso intervino el
escribano Felipe Ibáñez (registro 6 de Capital), y la escritura
respectiva lleva el número del folio 587, siendo extendida el 21
de agosto de 1935.
El periodista Manuel Sofovich, amigo del cantor, ha
declarado al periodismo que en 1932 y estando en París, Gardel
reunió a un grupo de amigos y celebró sus 49 años. Es decir que,
a pesar de que en sus documentos figura 1887 como año de su
nacimiento, él confesaba, privadamente, haber nacido en 1883.
Esto sería más razonable, que por ser una figura pública se
quite años para parecer más joven. ¿Es posible que mientras Gardel vivía, todo esto haya permanecido tan en penumbra que nunca se supo que su nombre no era tal sino otro? Los artistas suelen cubrir su nombre civil con apodos artísticos, pero infaliblemente, los verdaderos son conocidos a la vez que estos. Ante todo, por el hecho de que la documentación formal los denuncia. Pero no parece ser este el caso de Gardel. No se sabe que nadie lo haya llamado Romualdo cuando vivía, como sostiene en su testamento. ¿A qué se debe, entonces, tal transposición póstuma?
Si tomamos en cuenta la hipótesis de
la falsedad de este testamento, concuerda con el hecho de que
Berta Gardes, la mujer a quien reconoce como madre del cantor en
el mismo documento, tuvo un hijo de ese nombre el 11 de
diciembre de 1890 en Toulose, departamento de Haute Garonne,
Francia, y que reconocido por la misma Marie Berthe Gardes el 22
de ese mes. Así consta en un extracto de partida extendido por
la alcaldía de Tolouse el 22 de agosto de 1921, bajo el Nº
21.181. Reconocida Berta como madre y admitido
Charles Romuald como hijo en documentos públicos, el testamento
aparece rubricado por los hechos jurídicos. Si Berta no hereda
por vía natural, en todo caso, hereda. En resumidas cuentas: es muy factible que el testamento atribuido a Gardel y que fue la cabeza de expediente en su testamentaria, sea falso. Varios indicios contribuyen a fundamentar esta conclusión: la fecha y el lugar de nacimiento que se contradicen con los habitualmente conocidos; la necesidad de evitar la sucesión vacante; la posibilidad, por parte de De Fino, de quedarse con el patrimonio de Gardel con el consentimiento testamentario de Berthe Gardes; y la existencia de hojas en blanco firmadas por Gardel, que, según consta en su correspondencia, obraban en poder de De Fino, lo que habría facilitado la fragua de un testamento ológrafo intelectualmente falso.
La pregunta que surge de lo anteriormente comentado es
¿Quién era Charles Romuald Gardes, quien aparece como sustancia
física del cantor conocido como Carlos Gardel? Se sabe que vivió en Tacuarembó y en Montevideo, en un edificio de inquilinato que albergaba a otras planchadoras. Luego regresó a Buenos Aires, donde habitó varios años. Solía verse con un hombre llamado Romualdo, que podría ser el padre de su luego famoso hijo. La teoría de la nacionalidad francesa de Gardel tiene detractores y seguidores. Los detractores, razonan que el cantor podría haber afirmado ser natural de Francia durante su estadía en ese país, pues le hubiera resultado más fácil conseguir trabajo.
Por otro lado,
quienes creen en esta hipótesis, sostienen que Gardel ocultó
siempre su calidad de francés porque no había cumplido con el
servicio militar en su país, y esto, sobre todo mediando la
guerra mundial de 1914, le habría ocasionado problemas en
La leyenda dorada quiere que Gardel sea, inclusive, hijo de un noble francés que habría tenido amores fugaces con madame Berthe, a quien le habría pasado siempre jugosas rentas para el cuidado y la educación del niño. En efecto, Carlos Gardés aparece como alumno de primer grado, aprobado con calificación de “distinguido”, en una escuela del Consejo Nacional de Educación (certificado de diciembre de 1897, extendido por su presidente, Juan Girondo, y por el director de la escuela, J. Cadinelli). Asimismo, Carlos Gardés aparece como alumno del Colegio San Estanislao, de la calle Tucumán 2646, aprobando sexto grado con diez puntos en todas las asignaturas (certificado extendido en 1904 por el director, Manuel Balcaise). Otras versiones lo hacen alumno del Colegio de San Carlos, sito en Avenida La Plata e Hipólito Irigoyen, y aún cantor precoz de su coro, y hasta condiscípulo de Ceferino Namuncurá.
¿Era Charles Romuald Gardes, hijo de doña Berta,
Carlos Gardel?
No obstante, la situación no se aclara por vía de la
documentación. A principios del siglo veinte, la familia Baldasarre, familia de buen nombre, poder adquisitivo y prestigio, cuenta a Gardel como parte de su personal. Afirman haberlo contratado como chofer para trasladar a los jóvenes de la familia a sus lugares de estudio. Por aquella época, Gardel se desempeñaba como vendedor de diarios, y es así como aparece en el stud de los Baldasarre, que lo contratan. Si tomamos en cuenta la documentación francesa, alrededor de esa época Gardel tendría alrededor de doce años. Es poco probable que un chico de esa edad fuera admitido para desempeñar el oficio de conductor.
Por
su parte, el cantor admite haber sido tramoyista del teatro de
la Victoria en el año 1902 en un reportaje publicado por el
diario porteño Noticias Gráficas. Lo mismo sostiene Elías Alippi,
amigo y compañero de trabajo del cantor desde aquella época. El
hecho de que Gardel se haya desempeñado en el ambiente de los
teatros de óperas de Buenos Aires, se ve rubricado por varias
circunstancias. Se sabe que Gardel era aficionado al canto de
ópera, que cantaba romanzas y arias operísticas aún cuando era
profesional de otros géneros, y que en dichas sesiones
improvisadas solía secundarlo José Razzano, y aún su amigo
Eduardo Laurent.
Se sabe también, por vía del testimonio citado de Alippi,
que el famoso barítono italiano Titto Rufo lo escuchó cantar y
lo elogió por sus dotes vocales, mientras actuaba en el teatro
de la Victoria y Gardel pertenecía al personal de la sala. Rufo
debutó en dicho teatro el 21 de mayo de
1902, coincidiendo el dato documental con las
declaraciones de Gardel del año 1933. ¿Es posible que un niño de
12 años haya sido escuchado por Titta Rufo en los intervalos de
las funciones y ensayos de un teatro de ópera? A los doce años,
un niño no puede ser tramoyista de un teatro, y mucho menos
cantar ópera, debido a que su cuerdas vocales todavía conservan
la denominada “voz blanca” o sin vibraciones, similar a la que
conservan las mujeres aún en su madurez.
Erasmo Silva Cabrera, periodista uruguayo que suele usar
el apodo de “Avlis”, llevó a cabo durante años una minuciosa
investigación, recolectando testimonios personales, pues en
materia de biografía gardeliana, dada la oscuridad y sospecha de
falsedad de muchos documentos, los testigos son de rigor.
No hay ningún tipo de
documentación que confirme esta versión, ya que las partidas del
Registro Civil de dicha ciudad anteriores a 1885, se encuentran
completamente ilegibles. El dato de la fecha de nacimiento de
Gardel fue suministrado a Silva Cabrera por Tomasa Leguisamo de
Suárez, madre del famoso jockey Ireneo Leguisamo, que lo sabía
por confesión del propio cantor.
En cuanto a sus documentos, proliferaron los de distinta
nacionalidad, casi todos ellos falsos. Este dato tiene que
tomarse en consideración debido a que en esa época no era tan
sencillo tener esa clase de identificaciones. Esto demuestra que
Gardel tenía conexiones importantes en el ambiente de
“izquierda”, y que las usaba para salir ileso de todas formas.
En 1912 obtiene una cédula de identidad argentina, pero
habitualmente exhibe sus papeles uruguayos. En aquella orilla ha
de ser argentino, para evadirse de las penas por no haber
cumplido con el servicio militar. En Buenos Aires es uruguayo
para evitar problemas, dados sus antecedentes penales. ¿Testamento falso?
La
controversia de las dos hipótesis
Es admirable el tiempo, el esfuerzo y
la
dedicación
que
le han dado los historiadores al tema del nacimiento de
Gardel. Todos asumen que tienen la razón y lo demuestran
presentando pruebas, documentos, grabaciones, fotos,
etcétera.
Cinthia Espinosa |
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